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Lima, viernes 15 de diciembre del 2017

LIBRO

"Robo al Banco  Nuevo Mundo"
La verdad sobre la persecución a  la Familia Levy

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La conspiración de Montesinos

Vladimiro Montesinos fue uno de los hombres más poderosos del país durante la década del 90. De asesor presidencial pasó a ser, de facto, el jefe del Servicio de Inteligencia del Perú y desde allí, un operador político nefasto. A su oficina acudieron muchos para hablar de política, negocios o para complotar y corromperse.

Montesinos, obsesionado con el espionaje, montó un sistema de grabación en video y registró cientos de reuniones privadas, muchas de las cuales eran sobre tema ilegales. En setiembre del 2000 cuando ya había sido elegido el tercer gobierno de Alberto Fujimori salió a la luz un video en el que el propio Montesinos entregaba fajos de billetes al congresista, del partido Perú Posible, Alberto Kouri, para que este dejara las filas del partido con el que acababa de ser elegido y “votara” según la consigna que el propio Montesinos fijaría.

La difusión de este video desencadenó una enorme crisis política en el Perú y la caída del gobierno de Alberto Fujimori y la instauración de un nuevo gobierno de reconstrucción a manos de Valentín Paniagua.

Se descubrió una enorme red de corrupción que terminó con el procesamiento y posterior encarcelamiento del propio Fujimori, Montesinos y varias decenas de políticos, funcionarios de gobierno y militares por delitos que van desde la corrupción de funcionarios hasta el narcotráfico pasando por la venta de armas y el asesinato.

Montesinos reveló, luego de su captura, que tenía en su poder más de 30 mil grabaciones inéditas de “poderosos y de políticos” y que eso representaba un seguro de vida para el y su familia.

Los videos encontrados fueron transcritos por especialistas y convertidos por el Fondo Editorial del Congreso del Perú en 6 tomos bajo el nombre de “En la sala de la corrupción, Video y Audios de Vladimiro Montesinos (1998 -2000)”.

El tomo I de esta colección, publicado en el 2004, señala en su introducción general algo muy importante:

“Los actores de los vladivideos son múltiples y abarcan tanto funcionarios públicos como agentes privados. Comenzando por estos últimos, entre otros, el lector encontrará en la célebre salita del Sin a los grandes empresarios, empezando por Dionisio Romero, y a los dueños de los medios de comunicación, especialmente a los patrones de la televisión privada. Ellos no son los únicos. Están acompañados, en otras escenas, por generales, magistrados, ministros, asesores y políticos de las más diversas tiendas. Es decir, estamos ante un conjunto muy amplio de actores políticos y agentes privados, envueltos por el poder central en una operación ilegal a gran escala. En distintos grados, la mayor parte de los interlocutores de Vladimiro Montesinos Torres fueron incorporados a la reelección a cambio de ventajas particulares. Esta doble presencia revela que la corrupción sucede en la interacción entre el poder político y económico, cuando se ponen de acuerdo para actuar en beneficio particular”.
 
Al momento de dejar la Presidencia del BCP, en abril del 2009, Dionosio Romero concedió una entrevista al Diario El Comercio y ante la pregunta del periodista sobre Montesinos dijo lo siguiente:

¿Se arrepiente de haber ido a la oficina de Montesinos?

No.

¿Piensa que estuvo bien?

Yo fui por un tema específico me arrepiento por todos los problemas que me trajo, pero aquí un cliente necesitaba ayuda y lo estaban fregando y cerrando sus fábricas. Y en el corredor de aquí fuera, Raymundo Morales me dice: “Tú tienes conexión con Vladimiro, podrías hacer el favor” y yo le contesté: “Claro, por el banco voy”.

Tenía conexión con Montesinos?

Sí, la había tenido por Palmas del Espino y porque él quería tener una relación conmigo

Se llamaban entonces?

Me llamaba, pero para informarme sobre la guerra con el Ecuador, a Arturo (Woodman) y a mí, y no me hablaba de ningún otro tema. Conmigo tenía una relación limpia.

DIARIO EL COMERCIO, 5 de Abril del 2009
 
El 14 de junio del 1999 junto con los Generales César Saucedo, Antonio Ibárcena, Jose Villanueva, Elesván Bello y el Dr. Vladimiro Montesinos, Dionisio Romero dijo lo siguiente según lo sindica textualmente la Biblioteca Anticorrupción del Congreso de la República:

“Pero cuando Jorge Camet estaba de Ministro él manejaba el Ministerio. Quiere decir que daba las órdenes y jalaban las pitas todo el día para que ocurriera. Y hoy con Víctor Joy Way no veo nada, porque quiere hacer algo, pero no puede hacerlo o no tiene sus asesores o no tiene sus secretarios que ordenen y que se hagan las cosas. Entonces me preocupa muchísimo. Estamos a un año de las elecciones, menos de un año, 11 meses, y no tomamos las medidas económicas para una reactivación que generaría al Presidente pues 5, 6 o 7% más. Eso sería un buen precedente”.

Tomo I, pág.. 151

El señor Dionisio Romero.- ¿Me permites regresar un poco a la pequeña posibilidad de que Andrade postergue sus ambiciones y que esté más seguro de ganar el 2005 versus la aparente seguridad que tenga de ganar en el 2000?

¿Tú crees que si yo hablo con Javier Silva Ruete de este tema…? Yo lo hago porque somos grandes amigos, pero me va a decir: “No –en la primera salida- salvo que tenga cabida en el Ministerio de…en el gabinete Fujimori”

El señor Vladimiro Montesinos .- ¿Silva Ruete? El señor Dionisio Romero.- Sí

El señor Vladimiro Montesinos .- ¿Cómo Ministro de Economía?

El señor Dionisio Romero.- No sé

El señor Vladimiro Montesinos .- Lo podemos poner en un Ministerio.

El señor Dionisio Romero.- Si lo pones como…Si le prometes un puesto en el gabinete, si es el de Economía, yo creo que deja a Alberto hoy.

Tomo I pág. 168

Carlos Boloña, Ministro de Economía, se reunió el 26 de noviembre del 1999 con el General Bello, el Almirante Ibárcena, Samuel Winter y Vladimiro Montesinos con quienes se produjo el siguiente diálogo:

“Carlos Boloña (CB) : Y hay que buscar de donde se le puede dar plata. No regalando porque eso al final no dura. Eso yo creo que es importante. Y chequear que no se nos caigan … la caída de los bancos era previsible.

Winter Zuzunaga : Yo estaba chequeando. Estaba con una... No pero yo llamé, pues, para... porque tengo que dar...

CB: No toques la banca porque eso pone nerviosa a la gente.

No toques la banca.

Vladimiro Montesinos: Hay que dejarlos así no más en silencio y no toques la banca.

CB: Yo … los bancos chiquitos lo más antes posible que se fusionen, que se junten y alguien los compre y quedémonos con espaldas grandes y no nos crean problemas”.

Tomo 4, pág. 2261
 
¿Estos diálogos son prueba de algo? No necesariamente. Lo que importa señalar es que mientras ocurrían estos diálogos otros hechos concretos se iban produciendo.

El 28 de Julio del 2000 Carlos Boloña juró como Ministro de Economía. Nombró como Superintendente de Banca a Luis Cortavarría Checkley. La relación Boloña-Cortavarría no era nueva. El 24 de junio de 1992, el “Gobierno de Reconstruccón Nacional” liderado por Fujimori y con Boloña como Ministro de Economía nombró a Cortavarría en el mismo puesto. Antes, Cortavarría tuvo una relación laboral privada con Boloña.

En Agosto del 2000, existía una situación complicada en el sistema financiero generado por la incertidumbre política de la tercera elección del Presidente Fujimori. Sin embargo Banco Nuevo Mundo gozaba de solidez y prestigio y era el sexto banco del sistema financiero. Su patrimonio guardaba concordancia con el balance general al 31 de diciembre de 1999 y auditado por Price Waterhouse, el mismo que ascendía a 72.3 millones de dólares.

Algunas cifras demuestran esta saludable posición: Cartera normal: 79.1% vs. 63.8% del sistema promedio.

Cartera crítica: 8.8% vs. 16.1% del sistema promedio.

Indice de morosidad: 8% vs. 15% del sistema promedio.

Es importante señalar que la SBS solía realizar visitas de control pero estas eran anuales y la que correpondía al BNM ya se había realizado en la primera mitad del año 2000 y los resultados habían sido satisfactorios. Entre agosto y octubre del 2000 la SBS realizó una nueva e inusual visita de control y encontró un déficit de provisiones discutible cuya solución pudo ser, en el peor de los casos, la reducción del patrimonio en algunos millones de dólares.

En Setiembre del 2000 los accionistas hicieron un aumento de capital de 7.5 millones de dólares, que incluía una prima de 2.5 millones, que mejoraba aún más la situación patrimonial del banco. Ese mismo mes, la Clasificadora de Riesgo Apoyo y Asociados Internacionales SAC otorgó la categoría “B” al Banco Nuevo Mundo y sus instrumentos financieros fueron categorizados con el riesgo A y A+.

En octubre del 2000 se inició el retiro de fondos del Estado de los bancos denominados “chicos”.

En noviembre del 2000 se concluyó el Due Dilligence que Arthur Andersen hizo al Banco Financiero acordando los detalles finales de la compra que, con la intervención del Bank of America Security, haríamos como Banco Nuevo Mundo.

Ese mismo mes se inició una misteriorsa campaña de correos electrónicos destinada a crear pánico alertando sobre una inexistente insolvencia del Banco Nuevo Mundo que se basaba además en una larga y extraña visita realizada por parte de la SBS a nuestra institución.

Ese mismo mes, Corparación Finaciera de Desarrolo SA, COFIDE, exigió la entrega de la cartera en garantía de préstamos otorgados y el Banco de la Nación retiró el apoyo al Banco Nuevo Mundo mientras el Banco Central de Reserva se negaba a redescontar la cartera del banco, pese a que no había llegado a los límites que la ley establecía. En pocas palabras nos ponían una pistola en la cabeza y comenzaban una cuenta regresiva. Lo más curioso es que otros bancos, que sí estaban en mala situación, tuvieron un trato muy distinto y benevolente.

El 22 de noviembre, asume la Presidencia de la República Valentín Paniagua. Javier Silva Ruete jura como Ministro de Economía. Luis Cortavarría es mantenido en el cargo de Superintendente.

La SBS bloquea la compra del Banco Financiero que hubiera evidenciado la solidez real del Banco Nuevo Mundo y paralizado el misterioso terrorismo financiero desatado por manos extrañas y alimentado por el propio Estado. ¿Por qué no bloqueó el terrorismo financiero en lugar de nuestra compra?

El 4 de diciembre del 2000, la Comisión Nacional Supervisora de Empresa y Valores, CONASEV, luego del análisis correspondiente de la estabilidad financiera y solidez patrimonial, aprobó que Banco Nuevo Mundo cotizara sus acciones en la Bolsa de Valores de Lima.

El 5 de diciembre del año 2000, la SBS intervino el Banco Nuevo Mundo, aduciendo el retiro del BNM del Fondo de Compensación del Banco Central de Reserva por “falta de liquidez” (sic). El banco, en cuya fundación había participado mi padre con tanto esfuerzo y cariño era despojado en nuestras narices.

Es curioso que otros bancos que sí tenían problemas de liquidez no fueran tocados y siguen operando hasta hoy.

Recordé que, en agosto del 2000, tuve una conversación con Manuel Custodio, un funcionario que trabajó en el Banco Wiesse, luego en Banco Sudameris y que finalmente fue a la SBS con Martín Naranjo. Manuel me dijo concretamente “me han informado que en la SBS hay un plan para quitarles el banco”. No le creí porque nuestro banco era financieramente saludable y porque sacarnos del camino era inconcebible. Me equivoqué. Este ataque no sólo continuó sino fue devastador. Terminado el gobierno de transición de Paniagua y continuando con el de Alejandro Toledo, siendo Pedro Pablo Kuczynski Ministro de Economía, Cortavarría, extrañamente, continuó como Superintendente. Cortavarría tuvo un raro privilegio; mantenerse en un mismo puesto de confianza durante tres gobiernos distintos y bajo tres Ministros de Economía diferentes, hasta firmar la fraudulenta resolución de liquidación, al final de lo cual dejó su cargo.

La resolución de liquidación del Banco Nuevo Mundo fue, sin duda, una acción de la SBS anómala, ilegal y dolosa. No se puede entender sino como cambian las cifras y alteran la realidad. Fijan, en su último informe de visita luego de 2 meses de presencia real en nuestras oficinas, un déficit de provisiones discutible de 18.8 millones de dólares, y luego cuando deciden enviarlo a liquidación esta cifra deficitaria pasa de 18.8 a 217 millones de dólares. Dos cifras escandalosamente distintas, en un breve plazo, con un aparente sólo propósito: exagerar los resultados y justificar un robo.

Las reales motivaciones son aún más evidentes cuando se nos niega, en todas las formas, la información sobre dicha liquidación. Este ocultamiento es pertinaz y férreo, y llega a tal extremo que aún cuando su entrega ha sido ordenada por vía judicial –a través de un Habeas Data ganado por Nuevo Mundo Holding S.A. (NMH) en el Tribunal Constitucional- la SBS se opone en todos los términos a entregarla. ¿Por qué no quiere que se sepa cómo se liquidó y cuáles fueron los detalles?¿Quién compró o quien se quedó con la cartera y a qué precio?¿Por qué la SBS paga millones de dólares a abogados para que interpongan recursos para no dar la información a la que tenemos todo el derecho?

Los bancos Interbank y Crédito, este ultimo a través de “Consorcio Define, Dirige y Soluciones en Procesamiento S.A.”, fueron los liquidadores de BNM. El “Consorcio Define S.A. Dirige S.A. y Soluciones en Procesamiento S.A.”, entretanto, figura como empresa no activa en el sistema.

Los liquidadores Interbank y Crédito, apenas asumido su conveniente papel, empezaron otro negocio; se repartieron a pedazos el banco: los clientes, los ahorros, el patrimonio. Los detalles de esta liquidación no han sido revelados hasta hoy. ¿Por qué?
 


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